Una cirugía de lifting de brazos suele durar entre dos y cinco horas y se realiza bajo anestesia general. El cirujano realiza una incisión horizontal entre la línea del vello púbico y el codo, y levanta la piel y la grasa del brazo. A continuación, tensa los músculos del brazo con puntos de sutura y retira el exceso de piel y grasa. Luego, tira hacia abajo de la piel restante y la sutura, creando un brazo más firme y suave. El cirujano también puede utilizar la liposucción para eliminar la grasa no deseada y moldear el contorno del brazo. Es posible que se inserten tubos de drenaje debajo de la piel del paciente para eliminar cualquier líquido o sangre.