Después de la cirugía, permanecerá en el hospital por unos días para monitorear su recuperación. Tendrá algo de dolor, hinchazón y hematomas en el abdomen, que pueden tratarse con medicación. También tendrá algunas restricciones dietéticas y necesitará seguir una dieta líquida o de purés durante las primeras semanas. Gradualmente podrá introducir alimentos sólidos, pero necesitará comer porciones más pequeñas y masticar bien. También necesitará tomar suplementos de vitaminas y minerales para prevenir deficiencias. Deberá hacer seguimiento con su médico regularmente para verificar su progreso y ajustar su medicación. También necesitará hacer ejercicio y adoptar un estilo de vida saludable para mantener su pérdida de peso.