Podría ser un buen candidato para el láser de CO₂ si tiene problemas cutáneos, como arrugas, cicatrices, daño solar, manchas de la edad o textura irregular, que pueden mejorarse mediante la eliminación de la capa superficial de la piel. También debe gozar de buena salud, tener expectativas realistas y estar dispuesto a seguir las instrucciones de cuidados posteriores al tratamiento. Sin embargo, es posible que el láser de CO₂ no sea adecuado para todas las personas. No debe someterse a un tratamiento con láser de CO2 si tiene infecciones cutáneas activas, como herpes o acné, tonos de piel oscuros o piel propensa a los queloides, ya que estos pueden aumentar el riesgo de complicaciones, como cicatrices, cambios en la pigmentación o infecciones. También debe informar a su médico si padece alguna afección médica, toma algún medicamento o se ha sometido a tratamientos cutáneos previos. Su médico evaluará su tipo de piel, su historial médico y sus objetivos para determinar si el láser de CO2 es adecuado para usted.